lunes, 20 de mayo de 2013

Reflexiones sobre la Delegación de la UNED I


Hoy toca hablar de varios temas que pudieran resultar incómodos entre muchos de mis compañeros delegados.

Mucho más en estos momentos coincidentes con las elecciones a Rector de la UNED y más si tenemos en cuenta que dentro de un mes tendrán lugar los consejos constituyentes en los que los delegados, nosotros, tendremos que elegir a los miembros de las diferentes comisiones y responsabilidades de delegados en los Consejos de Facultad y el Consejo General de Estudiantes.

Ahora mismo todos nos estamos conociendo y sin perjuicio de que dentro de ese mes que menciono se voten candidaturas a responsabilidades concretas, quisiera compartir varias reflexiones con todos vosotros:

La primera cuestión es que la Delegación esté cerrada y acotada durante dos años.
Si bien es cierto que nuestros compañeros han decidido con sus votos en las recientes elecciones que seamos sus representantes, me pregunto si esta representación debiera estar así sellada solo para quienes hemos sido elegidos. Creo que no, que debiera haber una puerta abierta para que aquellos compañeros que quieran seguir luchando por sus iguales puedan hacerlo en los Centros Asociados (que es donde están esos estudiantes), pudiendo ayudar a sus compañeros electos y siendo partícipes de asuntos que les incumben. Todas las universidades tienen sus delegaciones y sus delegados (elegidos por los sistemas habituales) pero existen cauces de representación en sus facultades que facilitan su participación a través de la Delegación y de las reuniones de esta. O asociaciones con igual fin.

El segundo, ha sido tema de conversión con dos compañeros hace un rato en twitter y lo acabo de mencionar. ¿Debe la UNED fomentar el asociacionismo estudiantil?
Yo creo que SI. El asociacionismo estudiantil es una parte fundamental de la vida universitaria. La UNED no debiera diferenciarse del resto y sería muy conveniente que fomentara ese asociacionismo para que los estudiantes encuentren y se enriquezcan con debates, discusiones y defensa de argumentos, lugares de aprendizaje… y de todo aquello que pueda resultar de interés, ya sea política, activismo de todo tipo, cultura o deportes. Si así fuera, nos enriqueceríamos como personas y, por ende, a la propia comunidad estudiantil. Cierto que la distancia es un impedimento notable pero no determinante si nuestra voluntad va más allá de un simple paso por el Centro Asociado, estudiar, hacer los exámenes e irnos a casa.
Muchas Delegaciones realizan multitud de actividades con el esfuerzo de incansables compañeros, pero esos Delegados no debieran ser los únicos impulsores sino que habría que animar de forma activa a otros estudiantes para que puedan presentar cuantas iniciativas puedan surgir.

La tercera cuestión es un poco más delicada ¿es nuestro trabajo como delegados, política?
Todo en esta vida es política. Nosotros, durante dos años, vamos a participar de la política universitaria. Teniendo esto en cuenta, me congratulo de que, salvo en algunos casos, nuestra Delegación no se ha visto influida por la política partidaria, como es el caso de las universidades presenciales. Esto no quiere decir que los delegados de la UNED no tengamos ideología y/o no tengan filiación política. Quienes me conocen personalmente saben cómo pienso y por eso llevo con orgullo el que la representación de la que he formado parte no se haya rendido a intereses concretos. Las personas que formamos la representación estudiantil somos de procedencia ideológica muy variada pero, desde el respeto y teniendo siempre muy claro la razón de nuestra presencia en las diferentes delegaciones, debemos ejercer nuestra función con absoluto rigor y velar por los intereses de TODOS nuestros compañeros.

¿Debemos ser “cautelosos” en nuestros planteamientos en los diferentes órganos?
Por supuesto que sí. Pero con matices. Cuando exponemos las tesis en los Consejos de Departamento, en las Juntas de Facultad, en el Claustro... debemos ser respetuosos, ya que no podemos sin olvidar que, en número de votos, los profesores siempre tendrán la mayoría y al trasladar nuestras argumentaciones nos debe guiar la cautela, pero sin renunciar a la energía y la fuerza de nuestros argumentos. Parte de nuestro trabajo es fiscalizar el del gobierno de esta universidad y velar por los intereses de nuestros compañeros, que también son los nuestros. Y se debe hacer con contundencia y sin pelos en la lengua. Cuando las quejas están más que justificadas debemos protestar. Como en estos mismos momentos en los que los actuales gobernantes de la UNED, ya sea el sr. Gimeno Ullastres, el sr. Jarillo o cualquier otro, paralizan la herramienta informática ALF , tan necesaria para nosotros siempre pero más en estos momentos de repaso final antes de nuestros exámenes. Y debemos quejarnos con energía y contundencia si, además, tiene los visos de ser producto de la incompetencia de los actuales gobernantes de la UNED y difundirlo por todos los medios a nuestro alcance.

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